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Autor: admin

Yoga Sutras – Samadhi Pada

Atha yogānuśāsanam I.1
Ahora, la exposición del Yoga

Yogaścittavṛttinirodhaḥ I.2
El yoga es la cesación/contención de las fluctuaciones en la psique
/ procesos psicomentales / modificaciones de la mente

Tadā draṣṭuḥ svarūpe’vasthānam I.3
Entonces el vidente permanece en su propia naturaleza

Vṛttisārūpyamitaratra I.4
Fuera de ese caso, la identificación con los procesos

Vṛttayaḥ pañcatayyaḥ kliṣṭā akliṣṭāḥ I.5
Los procesos son cinco, con kleshas, sin kleshas

Pramanaviparyayavikalpanidrasmrtayah I.6
Son: recto conocimiento, falta de discernimiento/error, ilusión/fantasía/imaginación, sueño, y memoria

Pratyaksa anumana agamah pramanani I.7
Los medios para adquirir un correcto conocimiento son percepción, inferencia, testimonio.

Viparyayo mithyājñānamatadrūpapratiṣṭham I.8
El error es un conocimiento falso, que no corresponde a la naturaleza de aquello (objeto)

Śabdajñānānupātī vastuśūnyo vikalpaḥ I.9
El vikalpa sigue a un conocimiento de palabras (shabdajñañanupatin) y carece de correlato material

(vastushunya)

Abhāvapratyayālambanā vṛttirnidrā I.10
El sueño profundo es un proceso cuyo fundamento es la experiencia de la inexistencia

Anubhūtaviṣayāsampramoṣaḥ smṛtiḥ I.11
La smriti es la no completa desaparición de un objeto percibido

Abhyāsavairāgyābhyāṁ tannirodhaḥ I.12
La cesación se realiza mediante el esfuerzo por la estabilidad, y la conciencia de dominio que tiene aquel que se ha liberado del deseo por los objetos vistos y oídos (desapego)

Tatra sthitau yatno’bhyāsaḥ I.13
Abhyasa es el esfuerzo por la estabilidad de la mente

Sa tu dīrghakālanairantaryasatkārāsevito dṛḍhabhūmiḥ I.14
Ahora bien, cultivando durante largo tiempo (por siempre), ininterrumpidamente, y con sinceridad, (abhyasa) se vuelve firme

Dṛṣṭānuśravikaviṣayavitṛṣṇasya vaśīkārasañjñā vairagyam I.15
El desapego es la consciencia (samjña) de dominio que tiene aquel que se ha liberado del deseo por los objetos vistos y oídos

Tatparaṁ puruṣakhyāterguṇavaitṛṣṇyam I.16
Superior a aquel (vairagya) es la indiferencia de las gunas a raíz de la percepción directa del espíritu

Vitarkavicārānandāsmitārūpānugamātsamprajñātaḥ I.17
El consciente es el que va acompañado de especulación, deliberación, felicidad y egoidad.

Virāmapratyayābhyāsapūrvaḥ saṁskāraśeṣo’nyaḥ I.18
Precedida por la repetición constante de la noción de cesación es la otra, en la que solo quedan las potencias residuales

Bhavapratyayo videhaprakṛtilayānām I.19
Para los que se disuelven en la materia primordial, y para los incorpóreos, está relacionado con el devenir

Śraddhāvīryasmṛtisamādhiprajñāpūrvaka itareṣām I.20
(Pero) para otros, (asamprajñata) está precedido por la fe, el vigor, la atención, la absorción samadhi y el discernimiento.

Tīvrasaṁvegānāmāsannaḥ I.21
Está cerca para los de intenso ardor/fervor/entusiasmo (samavega)

Mṛdumadhyādhimātratvāttato’pi viśeṣaḥ I.22
Debido a que (samavega) puede ser suave, moderado e intenso, de ello también surge la diferencia (mérito proporcional)

Īśvarapraṇidhānādvā I.23
O también puede ser alcanzado por el sentimiento de onmipresencia de Dios

Kleśakarmavipākāśayairaparāmṛṣṭaḥ puruṣaviśeṣa īśvaraḥ I.24
Isvara es un espíritu particular (vishesha) no afectado por los kleshas, ni por las consecuencias, ni por las impresiones residuales resultantes

Tatra niratiśayaṁ sarvajñavījam I.25
En Él se da en sumo grado la semilla de omnisciencia

Pūrveṣāmapi guruḥ kālenānavacchedāt I.26
Él ha sido maestro incluso de los primeros, por tanto, es omnipresente

Tasya vācakaḥ praṇavaḥ I.27
La sílaba mística/sagrada/santa exclamación/afirmación solemne, asentimiento respetuoso, Aum (pranava), lo designa

Tajjapastadarthabhāvanam I.28
(debe llevarse a cabo) rítmica e ininterrumpidamente, sea de forma oral o mental, y por múltiples veces, y evocando su sentido/noción/presencia mental de aquello a lo que la palabra alude.

Tataḥ pratyakcetanādhigamo’pyantarāyābhāvaśca I.29
De ahí, la adquisición de una conciencia introvertida, y la inexistencia de los obstáculos

Vyādhistyānasaṁśayapramādālasyāviratibhrāntidarśanālabdhabhū
mikatvānavasthitatvāni cittavikṣepāste’ntarāyāḥ I.30
Enfermedad, apatía, indecisión, no-cesación, percepción errante, falta de iniciativa, distracciones mentales, son los obstáculos (estados, formas de ser, actitudes de la persona)

Duḥkhadaurmanasyāṅgamejayatvaśvāsapraśvāsā

vikṣepasahabhuvaḥ I.31
Concomitantes de las dispersiones (vikshepa) son el sufrimiento, el malestar mental, la agitación corporal, la inhalación y exhalación

Tatpratiṣedhārthamekatattvābhyāsaḥ I.32
Para apartarlos, abhyasa en una sola entidad (excluyendo la aparición de las demás)

Maitrīkaruṇāmuditopekṣāṇāṁ sukhaduḥkhapuṇyāpuṇyaviṣayāṇāṁ
bhāvanātaścittaprasādanam I.33
La serenidad de la mente surge de la producción en uno mismo,de la benevolencia, la compasión, satisfacción/simpatía por el bienestar de los demás, ecuanimidad dirigida hacia la gracia, la desgracia, el mérito/virtud, el demérito/vicio

Pracchardanavidhāraṇābhyāṁ vā prāṇasya I.34
O bien (va) de la expulsión del prana respirado, y la retención del prana absorbido

Viṣayavatī vā pravṛttirutpannā manasaḥ sthitinibandhinī I.35
O bien, origina estabilidad, un proceso continuado con objeto, en el momento que este surge

Viśokā vā jyotiṣmatī I.36
O bien, (estabilidad) libre de dolor y luminosa, (de naturaleza sattvica que se manifiesta en la conciencia de forma lúcida)

Vītarāgaviṣayaṁ vā cittam I.37
O bien la mente que tiene por objeto un ser carente de pasión (vitarga)

Svapnanidrājñānālambanaṁ vā I.38
O bien, (la mente) que toma como punto de apoyo al conocimiento onírico, o al conocimiento nidrico

Yathābhimatadhyānādvā I.39
O bien con la meditación en lo que le agrade

Paramāṇuparamamahattvānto’sya vaśīkāraḥ I.40
Su poder (de la mente) llega hasta lo más mínimo, y hasta lo más grande

Kṣīṇavṛtterabhijātasyeva maṇergrahītṛgrahaṇagrāhyeṣu

tatsthatadañjanatā samāpattiḥ I.41
Cuando las fluctuaciones de la mente se debilitan, ésta parece asumir las características del objeto de meditación, “coincidiendo” el conocedor grahita, con el instrumento de cognición grahana, y con el objeto conocido grahya, tal como lo hace una joya transparente, y esta identificación se llama samapatti o absorción

Tatra sabdarthajnanavikalpaih snakirna savitarka samapattih I.42
Ahora, la fusión mental sobre un objeto burdo, entremezclado con palabras, sentido, conocimiento e imaginación alrededor de ese objeto bruto, se llama deliberación sin refinar

Smrti parisuddhau sva rupa sunya iva artha matra nirbhasa

nirvitarka I.43
Cuando se purifica la memoria, la mente parece estar desprovista de su propia naturaleza (es decir, de conciencia reflexiva) y sólo el objeto (en el que está contemplando) permanece Iluminado

Etayaiva savicārā nirvicārā ca sūkṣmaviṣayā vyākhyātā I.44
De este modo, se describen lo meditativo, y lo ultra meditativo, que tienen lo sutil por objeto

Sūkṣmaviṣayatvaṁ cāliṅgaparyavasānam I.45
La condición de objeto sutil (sukshmavishayatva) tiene como límite lo indeterminado (alinga)

Tā eva savījaḥ samādhiḥ I.46
Estas (samapattis) son samadhi con semilla

Nirvicāravaiśāradye’dhyātmaprasādaḥ I.47
Por flujo imperturbable de lo ultra-meditativo, se da la quietud interior

Ṛtambharā tatra prajñā I.48
Ahí se da el conocimiento intuitivo que lleva en si la verdad

Śrutānumānaprajñābhyāmanyaviṣayā viśeṣārthatvāt I.49
(esta prajña) es diferente de aquel derivado del testimonio o la inferencia, porque se refiere a particularidades (de objetos)

Tajjaḥ saṁskāro’nyasaṁskārapratibandhī I.50
El samskara surgido de este (prajña), impide otros samskaras

Tasyāpi nirodhe sarvanirodhānnirvījaḥ samādhiḥ I.51
En la represión también de este (samskara), en razón de la cesación de todo (sarvanirodha), se da el samadhi sin semilla

Yoga Sutras – Sadhana Pada

Tapaḥsvādhyāyeśvarapraṇidhānāni kriyāyogaḥ II.1
Austeridad o autodisciplina, estudio de escrituras y sagrada recitación, devoción al Señor (son) kriyayoga

Samādhibhāvanārthaḥ kleśatanūkaraṇārthaśca II.2
El propósito es provocar/cultivar el trance
y atenuar las aflicciones

Avidyāsmitārāgadveṣābhiniveśāḥ pañca kleśāḥ II.3
Ignorancia, ego, apego, aversión y adhesión a la vida
son las cinco aflicciones.

Avidyā kṣetramuttareṣāṁ prasuptatanuvicchinnodārāṇām II.4
La ignorancia es el campo para los demás (ya sea que estén) latentes,
atenuados, interrumpidos o activos

Anityāśuciduḥkhānātmasu nityaśucisukhātmakhyātiravidyā II.5
La ignorancia es reconocer/percibir lo que es, transitorio impuro, sufriente y ajeno a la esencia (no-ser), como eterno, puro, placentero, y esencia (ser)

Dṛgdarśanaśaktyorekātmatevāsmitā II.6
El egoísmo es la apariencia de identidad en las naturalezas del poder subjetivo de la conciencia (el que ve), y el poder instrumental de ver

Sukhānuśayī rāgaḥ II.7
Apego es la atracción secuencial hacia el placer

Duḥkhānuśayī dveṣaḥ II.8
La aversión es la repulsión secuencial del dolor

Svarasavāhī viduṣo’pi tathārūḍho’bhiniveśaḥ II.9
La voluntad de seguir con vida es una auto-disposición continua, igualmente brotando, incluso en el sabio

Te pratiprasavaheyāḥ sūkṣmāḥ II.10
Estos (kleshas) son sutiles y se superan volviendo a su origen

Dhyānaheyāstadvṛttayaḥ II.11
Sus modificaciones son destruidas por la meditación.

Kleśamūlaḥ karmāśayo dṛṣṭādṛṣṭajanmavedanīyaḥ II.12
El vehículo de las acciones tiene su origen en las aflicciones,
y se experimenta en nacimientos visibles e invisibles.

Sati mūle tadvipāko jātyāyurbhogāḥ II.13
Mientras la raíz esté allí, dará el fruto del nacimiento, la duración de la vida, y la experiencia

Te hlādaparitāpaphalāḥ puṇyāpuṇyahetutvāt II.14
Tienen placer o dolor como fruto, por razón de la virtud o del vicio

Pariṇāmatāpasaṁskāraduḥkhairguṇavṛttivirodhācca duḥkhameva sarvaṁ vivekinaḥ II.15
De hecho, para la persona que discrimina todo es sufrimiento, debido al sufrimiento de la transformación, la ansiedad y las tendencias; y las fluctuaciones opuestas en las actividades de los atributos de la naturaleza.

Heyaṁ duḥkhamanāgatam II.16
El sufrimiento que aún no ha llegado debe ser superado

Draṣṭṛdṛśyayoḥ saṁyogo heyahetuḥ II.17
La causa de lo que hay que vencer es la conjunción del vidente y lo visto.

Prakāśakriyāsthitiśīlaṁ bhūtendriyātmakaṁbhogāpavargārthaṁ
dṛśyam II.18
Lo cognoscible/lo visible, es por naturaleza luminosa, mutable, e inerte. Consta de elementos (sutiles y burdos), poderes de percepción, poderes de acción, y de pensamiento. Sirven al propósito de la experiencia y liberación.

Viśeṣāviśeṣaliṅgamātrāliṅgāni guṇaparvāṇi II.19
Lo diferenciado/peculiar/especializado y lo no diferenciado, lo solamente caracterizado y lo indefinible, son las articulaciones/nudos/ordenamientos de los atributos de la naturaleza

Draṣṭā dṛśimātraḥ śuddho’pi pratyayānupaśyaḥ II.20
El vidente que es solo visión/consciencia, aun siendo puro, percibe directamente las ideas/actividad psíquica

Tadartha eva dṛśyasyātmā II.21
Ese propósito de lo visto es ciertamente para nuestra esencia

Kṛtārthaṁ prati naṣṭamapyanaṣṭaṁ tadanyasādhāraṇatvāt II.22
En lo que concierne a un sí mismo en particular, ha cesado todo objeto de observación, sin embargo, aunque se ha alcanzado la meta,
no desaparece a causa de los otros, pues (prakrti) es común

Svasvāmiśaktyoḥ svarūpopalabdhihetuḥ saṁyogaḥ II.23
La conexión (entre “quien posee” y “su posesión”) tiene su razón de ser en el conocimiento de la auténtica naturaleza de los poderes de ambos, poseedor y objeto poseído

Tasya heturavidyā II.24
La causa de esto (la relación) es la ignorancia

Tadabhāvātsaṁyogābhāvo hānaṁ taddṛśeḥ kaivalyam II.25
La conexión desaparece con la desaparición de ésta (la ignorancia),
el aislamiento trascendental es la cesación de aquello que es observado

Vivekakhyātiraviplavā hānopāyaḥ II.26
El medio para lograr este abandono es la lucidez imperturbable
del discernimiento

Tasya saptadhā prāntabhūmiḥ prajñā II.27
Su etapa final es un conocimiento séptuple

Yogāṅgānuṣṭhānādaśuddhikṣaye jñānadīptirāvivekakhyāteḥ II.28
Destruida la impureza, de la práctica correcta de los miembros del Yoga,
surge la iluminación del conocimiento hasta llegar a la lucidez del discernimiento.

Yamaniyamāsanaprāṇāyāmapratyāhāradhāraṇādhyānasamādhayo
‘ṣṭāvaṅgāni II.29
Abstenciones, observancias, postura, control de la respiración, abstracción sensorial, concentración, meditación e interiorización completa,
son los ocho componentes

Ahiṁsāsatyāsteyabrahmacaryāparigrahā yamāḥ II.30
No violencia/no causar daño, no mentir, no robar, restricción de los placeres sensuales y ausencia de codicia, son las abstenciones.

Jātideśakālasamayānavacchinnāḥ sārvabhaumā mahāvratam I.31
Son el gran voto/compromiso, universal y no limitado por estado de vida, espacio, tiempo y circunstancia

Śaucasantoṣatapaḥsvādhyāyeśvarapraṇidhānāni niyamāḥ II.32
Limpieza, contentamiento, ascetismo/austeridad/autodisciplina, estudio de sí mismo y orientación de todas las acciones hacia el conocimiento del ser supremo, son las observancias/obligaciones.

Vitarkabādhane pratipakṣabhāvanam II.33
Si hay obstrucción por ideas contrarias, la meditación en su opuesto

Vitarkā hiṁsādayaḥ kṛtakāritānumoditā lobhakrodhamohapūrvakā mṛdumadhyādhimātrā duḥkhājñānānantaphalā
iti pratipakṣabhāvanam II.34
Debido a que las consideraciones negativas tales como hacer daño, ya sean hechas, ocasionadas, o aprobadas, ya surjan de la codicia, la ira,
o la confusión, ya sean suaves, moderadas, o intensas,
encuentran sus interminables consecuencias en dolor y
falta de razonamiento, se deben cultivar sus opuestos.

Ahiṁsāpratiṣṭhāyāṁ tatsannidhau vairatyāgaḥ II.35
Establecida la no violencia,
surge en su presencia el abandono de la enemistad

Satyapratiṣṭhāyāṁ kriyāphalāśrayatvam II.36
Cuando (el yogui/yogini) se instala firmemente en la verdad, los acontecimientos confirman sus palabras

Asteyapratiṣṭhāyāṁ sarvaratnopasthānam II.37
Establecido en el no robar, están todos los tesoros al alcance

Brahmacaryapratiṣṭhāyāṁ vīryalābhaḥ II.38
Establecida la castidad/abstención de los placeres sensuales,
se obtiene la energía viril

Aparigrahasthairye janmakathantāsambodhaḥ II.39
Cuando se establece con firmeza en la abstención de riquezas,
comprende “el cómo” y “por qué” de la existencia

Śaucātsvāṅgajugupsā parairasaṁsargaḥ II.40
Por la limpieza, (surge) desinterés por el propio cuerpo y cesa el entrar en contacto con otros cuerpos

Sattvaśuddhisaumanasyaikāgryendriyajayātmadarśanayogyatvāni ca II.41
Y sobre la esencia que se vuelve pura, surgen la alegría, la concentración,
el control de los sentidos, y la aptitud para el conocimiento de sí mismo

Santoṣādanuttamasukhalābhaḥ II.42
Como resultado del contentamiento hay una adquisición
de placer superlativo

Kāyendriyasiddhiraśuddhikṣayāttapasaḥ II.43
Del ascetismo, al desaparecer la impureza; la perfección del cuerpo
y de los sentidos.

Svādhyāyādiṣṭadevatāsamprayogaḥ II.44
Del estudio interior, la unión con la deidad personal

Samādhisiddhirīśvarapraṇidhānāt II.45
De la entrega a Isvara, la perfección del samadhi

Sthirasukhamāsanam II.46
La postura es lo firme y cómodo

Prayatnaśaithilyānantasamāpattibhyām II.47
Por el aquietamiento del esfuerzo y la fusión con la infinitud

Tato dvandvānabhighātaḥ II.48
Entonces no se es afectado por los pares de opuestos (calor-frio)

Tasminsati śvāsapraśvāsayorgativicchedaḥ prāṇāyāmaḥ II.49
Logrado esto (lo anterior) se debe controlar la respiración deteniendo/separando los movimientos ordinarios
inspiratorios svasa, y espiratorios prasvasa

Bāhyābhyantarastambhavṛttirdeśakālasaṅkhyābhiḥ paridṛṣṭo dīrghasūkṣmaḥ II.50
Externa, interna y detenida, son los movimientos regulados por lugar, duración y número, volviéndose prolongada y sutil

Vāhyābhyantaraviṣayākṣepī caturthaḥ II.51
El cuarto (movimiento) trasciende los ámbitos de la exhalación
y la inhalación

Tataḥ kṣīyate prakāśāvaraṇam II.52
Entonces se disuelve el velo que cubre la luz/claridad

Dhāraṇāsu ca yogyatā manasaḥ II.53
Y aparece la aptitud de la mente para la concentración

Svaviṣayāsamprayoge cittasya svarūpānukāra ivendriyāṇāṁ
pratyāhāraḥ II.54
El retraimiento de los sentidos es como la imagen de la propia forma de la mente, en ausencia de contacto con sus respectivos objetos

Tataḥ paramā vaśyatendriyāṇām II.55
De esta forma, el supremo control de los sentidos

Yoga Sutras – Vibhutti Pada

Deśabandhaścittasya dhāraṇā III.1
La concentración es la fijación de la mente en un solo sitio

Tatra pratyayaikatānatā dhyānam III.2
La continuación allí del esfuerzo mental (para comprender)
es meditación

Tadevārthamātranirbhāsaṁ svarūpaśūnyamiva samādhiḥ III.3
Y esto (dhyana) al resplandecer solo el objeto,
como vacío de su forma propia es samadhi

Trayamekatra saṁyamaḥ III.4
Los tres juntos sobre un objeto son samyama

Tajjayātprajñālokaḥ III.5
De su conquista surge el resplandor de la comprensión perfecta

Tasya bhūmiṣu viniyogaḥ III.6
Su aplicación/progresión es por etapas/niveles

Trayamantaraṅgaṁ pūrvebhyaḥ III.7
Este grupo de (prácticas) tres es interno, en relación con las anteriores (cinco previas)

Tadapi vahiraṅgaṁ nirvījasya III.8
Éste incluso es exterior, en relación con el (samadhi) sin semilla (cuando la triada está ausente)

Vyutthānanirodhasaṁskārayorabhibhavaprādurbhāvau nirodhakṣaṇacittānvayo nirodhapariṇāmaḥ III.9
Al desaparecer las impresiones latentes de la experiencia ordinaria, y al aparecer el dominio de las que son propias de la cesación, se da la transformación en tanto cesación, que es inherente a la mente en el instante mismo de la cesación.

Tasya praśāntavāhitā saṁskārāt III.10
Su calmo fluir proviene de una impresión latente

Sarvārthataikāgratayoḥ kṣayodayau cittasya
samādhipariṇāmaḥ III.11
La desaparición de la dispersión de la mente y el surgimiento de su unidireccionalidad es la transformación samadhi

Tataḥ punaḥ śāntoditau tulyapratyayau
cittasyaikāgratāpariṇāmaḥ III.12
Además, la transformación de la mente en tanto concentración en un solo punto se da cuando hay similitud
entre las ideas en reposo y las que surgen

Etena bhūtendriyeṣu dharmalakṣaṇāvasthāpariṇāmā
vyākhyātāḥ III.13
Por analogía con eso (lo anterior),
se explican las transformaciones de forma,
de tiempo y estado en los elementos y en los sentidos

Śāntoditāvyapadeśyadharmānupātī dharmī III.14
La sustancia inmutable es lo que perdura tras los cambios de formas pasada, presente y futura.

Kramānyatvaṁ pariṇāmānyatve hetuḥ III.15
La causa de la diversidad de las secuencias reside en la diversidad de las transformaciones

Pariṇāmatrayasaṁyamādatītānāgatajñānam III.16
Por samyama sobre las tres transformaciones, el conocimiento de lo que es pasado y futuro (en el objeto)

Śabdārthapratyayānāmitaretarādhyāsātsaṅkarastatpravibhāgasaṁyamātsarvabhūtarutajñānam III.17
De la mutua superposición de palabras,
significados e ideas, resulta su amalgama.
De la aplicación de samyama a su separación, surge el conocimiento de los sonidos propios de todos los seres

Saṁskārasākṣātkaraṇātpūrvajātijñānam III.18
De la percepción directa de los samskaras, el conocimiento de vidas anteriores

Pratyayasya paracittajñānam III.19
(Samyama) sobre su pensamiento,
conocimiento de la mente de otro

Na ca tatsālambanaṁ tasyāviṣayībhūtatvāt III.20
Pero no el tema (objeto/soporte) de esas ideas (nociones)

Kāyarūpasaṁyamāttadgrāhyaśaktistambhe cakṣuḥprakāśāsamprayoge’ntardhānam III.21
Samyama sobre la forma física del cuerpo una vez establecida la fijación del poder de la perceptibilidad y la disociación de la luminosidad y del ojo, resulta la desaparición/invisibilidad

Sopakramaṁ nirupakramaṁ ca karma tatsaṁyamādaparāntajñānamariṣṭebhyo vā III.22
(Samyama) sobre las acciones de efectos inmediatos y retardados, o también a través de (algún) presentimiento,
hay conocimiento sobre el momento de la muerte

Maitryādiṣu balāni III.23
Sobre la amabilidad/amistad (y otras cualidades I.33)
surge el refuerzo/poder (de estas)

Baleṣu hastibalādīni III.24
Sobre las fuerzas, la fuerza de un elefante y similares

Pravṛttyālokanyāsātsūkṣmavyavahitaviprakṛṣṭajñānam III.25
Enfocando el esplendor de la cognición más fina
(sobre un objeto), conocimiento de lo sutil, o
culto y distante (de dicho objeto)

Bhuvanajñānaṁ sūrye saṁyamāt III.26
Sobre el sol, el conocimiento del cosmos

Candre tārāvyūhajñānam III.27
Sobre la luna, el conocimiento de la disposición estelar

Dhruve tadgatijñānam III.28
Sobre la estrella polar,
el conocimiento del movimiento de las estrellas

Nābhicakre kāyavyūhajñānam III.29
Sobre el círculo del ombligo,
el conocimiento de la disposición del cuerpo

Kaṇṭhakūpe kṣutpipāsānivṛttiḥ III.30
Sobre la cavidad de la garganta, la cesación del hambre y la sed

Kūrmanāḍyāṁ sthairyam III.31
Sobre el conducto de la tortuga, la estabilidad

Mūrdhajyotiṣi siddhadarśanam III.32
Sobre la luz de la coronilla, la visión de los seres perfectos

Prātibhādvā sarvam III.33
O del conocimiento instantáneo, todo

Hṛdaye cittasaṁvit III.34
Sobre el corazón, la comprensión de la mente

Sattvapuruṣayoratyantāsaṅkīrṇayoḥ pratyayāviśeṣo bhogaḥ parārthatvātsvārthasaṁyamātpuruṣajñānam III.35
La experiencia (humana) consiste en la ausencia de la noción de distinción entre el purusha y la esencia objetiva (intelecto puro),
que en realidad son bastante diferentes entre sí,
porque uno existe para el otro.
Por Samyama sobre lo que existe por sí mismo,
llega el conocimiento del Purusa.

Tataḥ prātibhaśrāvaṇavedanādarśāsvādavārtā jāyante III.36
Nacen de aquí la audición, la vista, el gusto, el tacto y el olfato del conocimiento instantáneo

Te samadhavupasarga vyutthane siddhayah III.37
Son obstáculos para el trance, pero perfeccionan a la mente extrovertida/ordinaria

Bandhakāraṇaśaithilyātpracārasaṁvedanācca cittasya paraśarīrāveśaḥ III.38
Del aquietamiento de las causas de las ataduras,
y de la comprensión de los procedimientos de la mente,
resulta la penetración en el cuerpo de otros

Udānajayājjalapaṅkakaṇṭakādiṣvasaṅga utkrāntiśca III.39
Por dominio sobre udana, ascensión y no contacto con agua, barro, espinas

Samānajayājjvalanam III.40
De la conquista del aliento regulador, el esplendor

Śrotrākāśayoḥ sambandhasaṁyamāddivyaṁ śrotram III.41
Por Samyama sobre la relación entre akasa y el poder de oír,
viene el poder superior de oír

Kāyākāśayoḥ sambandhasaṁyamāllaghutūlasamāpatteścākāśagamanam III.42
Al efectuar samyama sobre la relación entre el cuerpo y el espacio, y mediante samapatti en la ligereza del algodón,
se logra atravesar el espacio

Vahirakalpitā vṛttirmahāvidehā tataḥ prakāśāvaraṇakṣayaḥ III.43
La modificación formada exteriormente es la gran incorpórea.
De aquí resulta la destrucción del velo que cubre la claridad.

Sthūlasvarūpasūkṣmānvayārthavattvasaṁyamādbhūtajayaḥ III.44
Po samyama sobre lo basto/denso, el atributo esencial, el sutil, lo inherente/conexión, y el propósito/finalidad,
hay dominio de los elementos.

Tato’ṇimādiprādurbhāvaḥ
kāyasampattaddharmānabhighātaśca III.45
En consecuencia, surge el poder de volverse pequeño…,
la perfección del cuerpo,
y la no afectación ante las cualidades (de los elementos)

Rūpalāvaṇyabalavajrasaṁhananatvāni kāyasampat III.46
La perfección del cuerpo consiste en la belleza, la gracias,
la fuerza, y la diamantina solidez

Grahaṇasvarūpāsmitānvayārthavattvasaṁyamādindriyajayaḥ III.47
Por Samyama sobre la captación (del objeto), lo sustantivo, l
a apariencia, la egoidad, la conjunción,
y el propósito (de la sensación) llega el dominio sobre ellos
(los sentidos)

Tato manojavitvaṁ vikaraṇabhāvaḥ pradhānajayaśca III.48
De ahí viene la rapidez de la mente, la percepción no instrumenta/independencia de los sentidos,
y el dominio sobre la materia primordial (prakrti/pradhana,
lo manifestado/lo no manifestado)

Sattvapuruṣānyatākhyātimātrasya sarvabhāvādhiṣṭhātṛtvaṁ sarvajñātṛtvaṁ ca III.49
Quien reconoce la distinción entre la conciencia y la pura existencia objetiva,
(adquiere) la supremacía sobre todos los estados de ser y omnisciencia

Tadvairāgyādapi doṣavījakṣaye kaivalyam III.50
Del abandono incluso de esto (lo anterior), una vez destruida la semilla de los defectos, se obtiene el estado de supremo aislamiento

Sthānyupanimantraṇe saṅgasmayākaraṇaṁ
punaraniṣṭaprasaṅgāt III.51
Cuando las deidades que presiden invitan, no debe haber apego ni sonrisa de satisfacción,
porque indeseables serán las consecuencias.

Kṣaṇatatkramayoḥ saṁyamādvivekajaṁ jñānam III.52
De la aplicación de samyama a cada instante y su secuencia, brota el conocimiento que emana del discernimiento.

Jātilakṣaṇadeśairanyatānavacchedāttulyayostataḥ pratipattiḥ III.53
De aquí el conocimiento profundo de dos cosas semejantes,
al no separarlas en su diferenciación por especie,
característica o lugar

Tārakaṁ sarvaviṣayaṁ sarvathāviṣayamakramaṁ ceti vivekajaṁ jñānam III.54
El conocimiento que nace del discernimiento es el conocimiento liberador respecto de todas las cosas,
en todo momento, y de forma instantánea

Sattvapuruṣayoḥ śuddhisāmye kaivalyamiti III.55
Cuando la pureza del intelecto y el purusa se vuelven igualmente puros, es independencia absoluta

Yoga Sutras – Kaivalya pada

Janmauṣadhimantratapaḥsamādhijāḥ siddhayaḥ IV.1
Los siddhis son por nacimiento, uso de hierbas,
encantamientos, acciones purificatorias o samadhi

Jātyantarapariṇāmaḥ prakṛtyāpūrāt IV.2
La transformación en otras existencias se debe
al flujo del proceso de la materia

Nimittamaprayojakaṁ prakṛtīnāṁ varaṇabhedastu
tataḥ kṣetrikavat IV.3
La causa instrumental inteligente no activa los procesos de la naturaleza
esencial, sino que rompe las barreras como el campesino

Nirmāṇacittānyasmitāmātrāt IV.4
Las mentes creadas/diferentes personalidades proceden
solo de la egoidad/yo soy

Pravṛttibhede prayojakaṁ cittamekamanekeṣām IV.5
(Aunque desarrollen) distinta actividad, una única forma de pensar es la
causa (primera) de todas las demás

Tatra dhyānajamanāśayam IV.6
De estas, la nacida de la meditación está libre de depósitos
(impresiones residuales)

Karmāśuklākṛṣṇaṁ yoginastrividhamitareṣām IV.7
(dado que solo la mente del yogui se ha liberado del depósito de acciones)
El karma del yogui no es ni blanco ni negro,
(mientras que) el de los demás es de tres clases

Tatastadvipākānuguṇānāmevābhivyaktirvāsanānām IV.8
De allí (del triple karma anterior) proceden los impulsos residuales
(vasanas) acordes a los tres tipos de acción

Jātideśakālavyavahitānāmapyānantaryaṁ smṛtisaṁskārayorekarūpatvāt IV.9
Incluso aunque separados por categoría de existencia, lugar y tiempo,
existe una relación causal (entre ambos)
porque el subconsciente y las impresiones subliminales son inseparables

Tāsāmanāditvaṁ cāśiṣo nityatvāt IV.10
Y tales (vasanas) no tienen comienzo,
a causa de la eternidad del deseo primario

Hetuphalāśrayālambanaiḥ saṅgṛhītatvādeṣāmabhāve tadabhāvaḥ IV.11
(existen) gracias a la relación entre su causa, sus consecuencias,
el soporte mental y los objetos; cuando éstos desaparecen,
también desaparecen los impulsos potenciales

Atītānāgataṁ svarūpato’styadhvabhedāddharmāṇām IV.12
En esencia, el pasado y el futuro existen (en el presente),
debido a las distintas trayectorias (temporales) de las formas de las cosas

Te vyaktasūkṣmā guṇātmānaḥ IV.13
Estas (formas) son manifiestas o sutiles y están compuestas de las gunas

Pariṇāmaikatvādvastutattvam IV.14
A causa de la mutación coordinada de las tres gunas,
el objeto aparece como una unidad

Vastusāmye cittabhedāttayorvibhaktaḥ panthāḥ IV.15
Debido a la variedad de situaciones mentales en relación con un mismo
objeto, (hay) distintos niveles (de existencia) para ambos
(el objeto y su conocimiento)

Na caikacittatantraṁ vastu tadapramāṇakaṁ tadā kiṁ syāt IV.16
El objeto no depende de una sola mente,
porque si fuera así, entonces,
¿qué sucedería cuando no es conocido por esa mente?

Taduparāgāpekṣitvāccittasya vastu jñātājñātam IV.17
Un objeto es (relativamente) conocido o desconocido según como influya
en la modificación de la mente

Sadā jñātāścittavṛttayastatprabhoḥ puruṣasyāpariṇāmitvāt IV.18
A su señor, el purusa, las modificaciones de la mente le son siempre
conocidas, a causa de la capacidad inmutable

Na tatsvābhāsaṁ dṛśyatvāt IV.19
Ésta no se percibe a sí misma, pues es algo perceptible

Ekasamaye cobhayānavadhāraṇam IV.20
Y (dado que citta es algo perceptible) no se puede ser consciente de ambos
(de ella y del objeto) al mismo tiempo

Cittāntaradṛśye buddhibuddheratiprasaṅgaḥ smṛtisaṅkaraśca IV.21
Si una mente percibiese a otra se produciría una regresión al infinito,
pues siempre sería necesaria una percepción mental posterior para percibir
a la anterior, causando además la confusión de la memoria

Citerapratisaṅkramāyāstadākārāpattau svabuddhisaṁvedanam IV.22
(Cuando la mente permanece inactiva) la inmutable conciencia
trascendental adopta su forma en ella y experimenta su propio intelecto

Draṣṭṛdṛśyoparaktaṁ cittaṁ sarvartham IV.23
La mente siendo coloreada por el conocedor y lo conocido, es omniobjetiva

Tadasaṅkhyeyavāsanābhiścitramapi parārthaṁ saṁhatyakāritvāt IV.24
Aunque condicionada por innumerables impresiones subconscientes, existe
para otro ya que actúa conjuntamente

Viśeṣadarśina ātmabhāvabhāvanāvinivṛttiḥ IV.25
Para quien comprende la diferencia
cesa la consideración sobre su propio ser

Tadā vivekanimnaṅkaivalyaprāgbhārañcittam IV.26
Entonces la mente se inclina hacia la discriminación y gravita hacia la
independencia absoluta

Tacchidreṣu pratyayāntarāṇi saṁskārebhyaḥ IV.27
En los intervalos surgen otros pensamientos de las impresiones residuales

Hānameṣāṁ kleśavaduktam IV.28
Su cesación (de los samskaras) ya fue descrita
(para la cesación) de las causas de aflicción

Prasaṅkhyāne’pyakusīdasya sarvathā vivekakhyāterdharmameghaḥ samādhiḥ IV.29
Al no tener ningún interés ni siquiera en la más alta Intelección,
surge de la constante discriminación,
el énstasis conocido como la nube de virtud

Tataḥ kleśakarmanivṛttiḥ IV.30
Así, se desvanece (toda) acción (basada en) las causas de aflicción
Tadā sarvāvaraṇamalāpetasya jñānasyānantyājjñeyamalpam IV.31
Entonces, a causa de la inmensidad del conocimiento que ha eliminado

todo obstáculo e impureza, poco queda por conocer
Tataḥ kṛtārthānāṁ pariṇāmakramasamāptirguṇānām IV.32
Así, habiendo cumplido las cualidades su objetivo,
la sucesión de sus cambios termina

Kṣaṇapratiyogī pariṇāmāparāntanirgrāhyaḥ kramaḥ IV.33
La secuencia tiene lugar de instante en instante,
(ésta) resulta imperceptible en el momento
en que finalizan las transformaciones

Purusarthasunyanam gunanam pratiprasavah kaivalyam
svarupapratistha va citisaktiriti IV.34
La libertad absoluta llega cuando las cualidades, despojándose de sentido
para el purusa, se vuelven latentes, (en otras palabras)
cuando el poder de la conciencia se establece en su propia naturaleza